fbpx

El de la foto de revista


-Carmen, termina la comida-

Todos los días igual, y si no le deja el móvil monta un circo.

Mira como su mano agarra el tenedor con puré de patata, se fija en que cada día se muerde más las uñas. Se acuerda lo feliz que se puso cuando tuvo la certeza de que se había tatuado el símbolo de Saturno en el dedo indicado. Ella es así, le gusta hacer todo a la perfección. Súper planeado y que nada salga de su esquema mental.

Pero la vida le ha dado varias lecciones para que se deje llevar y fluir. Que no todo tiene que ser así.

Ella soñaba con una familia estructurada según su forma de entenderlo: Papá, mamá y los niños. 

Todos juntos en armonía, foto de revista de los años 90. 

Y su vida tal y como es, está perfectamente organizada. Una niña de tres años con una inteligencia asombrosa, que la hace retarse día a día para evolucionar, aunque ella no lo vea así. El padre de la niña tiene un corazón bondadoso, pero lleno de miedos e inseguridades. Porque si abriéramos el pecho de los dos veríamos que la sangre corre igual y que el latir es similar. Ah! Pero, ¿Y lo que no se ve? Ella aprendió a las duras, que tiene que luchar primero las guerras y siempre se pregunta por qué ella. Porque ese es su destino, pero no lo quiere aceptar aún. Cuando llegue a la conclusión de la belleza que se oculta tras el aprendizaje, en poder ayudar a quienes vengan detrás. Estará eternamente agradecida de tener la posibilidad de dar consejo y no de pedirlo. 

Su emoción inunda todo su cuerpo en cada momento. Su fuerza ante la mentira podría derretir una montaña. La sinceridad y la lealtad son su bandera.

Pero hay un sueño, tan oculto y tan grande a la vez.

El amor.

La soledad es buena, para conocerse, saber qué puntos no vamos a pasar e inspeccionar cuáles hemos cruzado y por qué.

Pero ella, está cansada de estar sola, de noches de farra y de sonreír sólo con el exterior. 

Lo que no sabe, es que ya está aquí. No lo puede ver, pero sí sentir. Intenta engañarse diciendo que tardará mucho en llegar, y el miedo por momentos la vence. Pero su naturaleza es luchar y siempre, siempre, siempre ganar. 

Su anhelo, la sonrisa y el respeto de su hijo. Su motivación, descubrir cada rincón del mundo. Y su sueño oculto, abrazar todas las noches a quien le pone la piel de gallina cuando le guiña un ojo.

Saberse amada y poder demostrar todo lo que alberga dentro sin temor al rechazo. Sentirse libre a su lado y sonreír a la vida de agradecimiento. Pero está ahí. 

Mientras, sigue trabajando cada minuto de su tiempo, para poner un plato de comida encima de la mesa, para crecer como persona, para ayudar a su familia, a sus amigos (a los que a veces mataría, pero sin ellos esto no sería vida) 

Su mirada intensa guarda secretos que esperan ser desvelados por la persona adecuada que se merezca conocerlos. Su caminar rápido parece indicar que siempre va tarde, pero lo que va, es eso, solo rápido. Porque quiere llegar ya.

El caminar pausado y mirar hacia el cielo y no al suelo. Lo encontrará. 


Escucha la lista de música que ha inspirado este instante

 

Share with

Deja una respuesta

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart

No hay productos en el carrito.